El trato entre personajes es información. Quién tutea a quién dice rango, confianza, edad, distancia. En la novela histórica, todavía más.
El problema aparece cuando cambia sin querer: un personaje trata de usted a otro y dos líneas después le tutea. El lector lo nota aunque no sepa qué ha notado.
El ejercicio: elige los dos personajes que más hablan en tu capítulo y apunta cómo se tratan en cada réplica. Si el trato cambia, pregúntate si es una decisión (se enfadan, se acercan, alguien pierde las formas) o un despiste. Si es decisión, que se note. Si es despiste, iguálalo.
¿Qué pareja de personajes has revisado y qué has encontrado?