Que en algún momento pensaron que no estaban preparados.
Que les faltaba formación, experiencia, seguridad, tiempo... algo siempre faltaba.
Y sin embargo, aquí están. Con su negocio funcionando, aprendiendo cada día, ayudando a sus clientes.
La preparación está bien. Pero hay un punto en el que deja de ser preparación y se convierte en excusa.
¿En qué punto estás tú ahora mismo?