Muchos editores son excelentes en su oficio, pero les cuesta convertir sus habilidades en ingresos estables. Saber cómo promocionarse, encontrar clientes y crear flujos de trabajo repetibles suele ser más importante que la edición en sí.
Para quienes ya trabajan como editores, ¿cuál ha sido su mayor desafío: encontrar clientes, fijar precios para los proyectos o mantener un flujo de trabajo constante?