Y no lo digo como crítica, sino como verdad incómoda.
La mayoría no vive mal. Pero tampoco vive alineado con lo que sabe que podría ser.
Es conformarse. Es postergar. Es negociar cada día con la versión cómoda.
Vuélvete Imparable no va de ser perfecto ni extraordinario mañana.
Va de dejar de traicionarte en lo pequeño: no hacer, no intentar, no sostener.
Si este año no quieres cambiarlo todo, prueba algo más simple: elige un área de tu vida y deja de ser mediocre ahí.
Solo una.
¿Cuál sería?