Pequeño ejercicio práctico
Piensa en la rutina de sueño actual de tu hijo.
Pregúntate:
• ¿A qué hora suele acostarse?
• ¿Hay una rutina antes de dormir?
• ¿Cómo es el ambiente en la última hora del día?
Elige un pequeño cambio que quieras probar durante los próximos días.
No hace falta hacer grandes cambios de golpe.
Pequeños ajustes sostenidos en el tiempo pueden marcar una gran diferencia.