Te montas una pelicula entera en la cabeza sobre lo que el otro va a pensar o sentir, y ni siquiera se lo has preguntado, das por hecho que le va a molestar algo, que le va a sentar mal, y empiezas a actuar en base a eso, evitando cosas, callandote cosas, cuando lo mas probable es que ni se haya parado a pensarlo tanto como tu.
y lo curioso es que mientras tu le das mil vueltas al tema, la otra persona seguramente ni se ha enterado de que para ti es un problema, sigue con su vida normal, y tu ahi, calculando cada plan, cada palabra, para que no se sienta incomoda con algo que a lo mejor ni siquiera registra.
al final terminas cargando tu solo con un peso que nadie te ha pedido que cargues, te preocupas por algo que igual a la otra persona ni le importa, y mientras tanto el problema real ni se resuelve porque nunca llegaste a preguntarlo, es mas facil imaginarte la respuesta que arriesgarte a escucharla de verdad, aunque preguntar directamente te ahorraria semanas de estar dandole vueltas a algo que se resuelve en una frase