Estoy en un punto interesante con mi oferta y quiero abrir el debate.
Partí vendiendo una promesa fuerte tipo:“te ayudamos a captar entre 3 a 7 clientes nuevos en 90 días o seguimos trabajando gratis hasta lograrlo”.
Resultado:
- Vendía muy fácil (tasa de agendamiento alta)
- De 6 clientes, 4 funcionaron bien
- Pero 2 generaron fricción heavy
¿Dónde estuvo el problema?No en la captación… en la conversión.
Para que los resultados se dieran, me tuve que meter:
- en el seguimiento
- en cómo respondían
- en cómo agendaban
O sea, terminé impactando el área comercial sin haberlo definido así desde el inicio.
Entonces me di cuenta de algo bien incómodo:
Estaba vendiendo un resultado que no controlaba completamente.
Ahora estoy testeando un cambio de oferta:
“Implementamos un sistema de captación y agendamiento que llena tu agenda con oportunidades reales listas para cotizar.Cuando el proceso se ejecuta correctamente, hemos visto resultados de entre 3 a 7 clientes en 90 días.”
La lógica detrás:
- Mantengo el atractivo del resultado (3–7 clientes)
- Pero lo paso de promesa a caso esperado bajo condiciones
- Y dejo claro que mi responsabilidad es el sistema (no el cierre)
Mi duda es estratégica:
👉 ¿Prefieren una oferta más agresiva pero riesgosa (más ventas, más fricción)?👉 ¿O una oferta más estructurada, con menos hype pero más control y escalabilidad?
Porque hoy veo esto claro:
- La primera escala en ventas
- La segunda escala en operación
Y estoy tratando de encontrar el punto óptimo entre ambas.