Muchos creadores persiguen números:más suscriptores, más likes, más visualizaciones.
El problema es que muchos seguidores no significan buenos ingresos.
Podés tener un canal enorme y aun así:
- depender solo de AdSense
- no vender nada
- no poder escalar
- sentir que “algo no cierra”
Porque el error no está en crecer.Está en crecer sin pensar antes.
Antes de obsesionarte con los seguidores, tenés que definir:
- Nicho: ¿a quién le hablás exactamente?
- Tipo de contenido: ¿educativo, entretenimiento, autoridad, experiencia?
- Intención del contenido: ¿para qué llega esa persona a tu canal?
- Dirección: ¿qué debería pasar después de que te mira?
Si estas preguntas no están claras, crecer solo amplifica el problema.
La clave no es cuánta gente te sigue, sino:
- si confían en vos
- si tienen un problema real
- si ese problema está dispuesto a pagar una solución
Un canal con pocos seguidores bien definidos puede generar más ingresos que uno masivo sin foco.
Pensá esto antes de crecer:
Si mañana entraran 100.000 personas a mi canal…¿qué haría con ellas?
Si no tenés respuesta, todavía no necesitás más seguidores.Necesitás estructura.
Primero estrategia.Después crecimiento.