Encontré este vídeo y me apetecía mucho compartirlo con vosotros.
Porque a veces nos volvemos tan adultos…
que nos olvidamos de creer.
Haz planes como un adulto, sí.
Pero cree en ellos como un niño.
Con esa certeza, sin dudas, sin límites.
Porque cuando unes estructura con fe,
todo empieza a tomar sentido.
Y si alguna vez os habéis preguntado por qué pongo dos corazones…
es por el corazón que doy y el corazón que recibo.
Siempre. ♡♡