**No tienes que saber cómo hacerlo.**
Ni cómo soltar.
Ni cómo parar.
Ni cómo dejar de sostener.
De hecho…
si lo supieras, ya lo habrías hecho.
Aquí no vamos a pedirte que entiendas nada.
Ni que cambies de golpe.
Ni que hagas nada perfecto.
Solo empezar poco a poco.
A veces será simplemente respirar un poco más despacio.
O darte cuenta de que estás más cansada de lo que pensabas.
O permitirte no poder con todo…
sin sentir que estás fallando.
Eso también es empezar.
Aquí tienes diferentes espacios que te pueden acompañar:
— momentos de pausa
— pequeñas prácticas
— lugares donde apoyarte cuando lo necesites
Sin obligación.
Sin presión.
No tienes que recorrerlo todo.
No tienes que hacerlo bien.
Solo empezar…
cuando lo sientas.
🩵