Hola a todos,
os voy a compartir una experiencia que me pasó este finde en liga.
Jugué contra un club que me caen bien algunos pero la mayoría me caen mal, y les tengo una cierta rivalidad y ganas, por lo tanto quería ganarles con todo mi ser.
La cuestión es que me tocó contra los dos más fuertes, que casualmente no es que me cayeran muy bien, y en la mesa menos.
Entonces jugué contra el 1ro, que había jugado en 1a nacional, y yo sabía perfectamente que estaba muy por encima de mi y que probablemente me ganaría, pero le tenía unas ganas que no quería dejarselo fácil.
Entonces empezó el 1er set, y me ganó 11 a 8 o algó así, pero me di cuenta de que era ganable y me dió frustración perder el set. Entonces empecé como a enfadar-me y a jugar enfadado y gritar cada punto como si me fuera la vida. La cuestión es que le terminé ganando 3 a 1, le metí 3 seguidos después de ese primer set. Durante esos sets, jugué como con rabia, sé que no es bueno, pero en ese momento estaba muy decidido en ganarle, y jugaba muy fuerte y rápido y me entraba un 70% de esas bolas fuertes. (También tengo que decir que él no estaba muy fino, llega a estar en su 100% y no le gano ni muerto)
Y luego el segundo partido contra otro que no me cae particularmente bien, también jugué con ganas y gritando cada punto, esta vez menos rabia, que cuando fuimos al 2 a 2 terminó convirtiéndose en miedo, y empecé a jugar con miedo y por debajo del nivel con el que había jugado los otros sets (tengo que trabajar los 2 a 2 porque suelo perder más de los que gano). Terminé perdiendo 11 a 9, con un canto en el 10 a 9 para darle el partido a mi rival, reaccioné dando un pelotazo...
Igualmente, jugué muy bien ya que los dos eran claramente mejores que yo, y logré activar mi revés y hacer cosas que antes no hacía.
Este encuentro me hizo reflexionar? Qué es mejor: jugar enfadado o calmado?
Porque era como que jugando enfadado me entraban más bolas y le daba más fuerte, y aunque fallará algunas me seguían entrando muchas más, devolviendo bolas que normalmente no devuelvo, haciendo contratopspins de lejos y de cerca que normalmente no hago.
Yo normalmente juego más estable y calmado, pero como contra los que jugaba no me caían muy bien, jugué diferente de lo normal y terminé jugando mejor.
Y por eso me gustaría preguntaros vuestra opinión, que crees que es mejor, jugar enfadado o calmado? ya sé que la respuesta es que calmado, y que enfadado en principio se cometen más errores, pero yo en ese momento estaba más concentrado de lo que estoy normalmente.
Por desgracia se me rompió el trípode y no pude grabar...
Os pido confidencialidad ya que aunque los rivales no me caigan del todo bien, se merecen un respeto, si no sabéis de quien hablo mejor 😉