Amor propio es esto:
Dejar de insistir donde ya te explicaron con acciones.
No justificar lo que te duele.
No quedarte donde tienes que hacerte pequeño para encajar.
Amor propio es incomodarte hoy
para no traicionarte mañana.
Es hablarte con respeto cuando fallas.
Es elegirte incluso cuando nadie aplaude.
Es entender que tu valor no se negocia.
Si hoy estás aprendiendo a ponerte primero
sin culpa,
sin miedo,
sin explicarte tanto…
vas por el camino correcto.