veces no necesitas más motivación.
Necesitas una decisión.
Decidir dejar de insistir donde no hay reciprocidad.
Decidir dejar de explicar tu valor.
Decidir dejar de perseguir lo que no te elige.
El crecimiento personal empieza el día que entiendes que tu paz vale más que cualquier vínculo que te desestabilice.
No se trata de volverte frío.
Se trata de volverte consciente.
Hoy pregúntate:
¿Estoy actuando desde el amor propio… o desde el miedo a perder?
Te leo.