Las mujeres siempre suelen preguntar en que trabajas en los primeros minutos de interacción. Como ya me sé esa jugada. Yo no respondo, por el contrario doy una respuesta graciosa, con humor. Ejemplo: “Yo soy el jefe de los que venden rosas y gafas por el centro”. O cualquier estupidez que se me ocurra de acuerdo al feeling del momento.
Por lo general no vuelven a preguntar.
¿Que esconde esa realmente esa pregunta tan frecuente?