Muchas empresas no tiene un ERP para el flujo documental y la trazabilidad de procesos. O lo tienen, pero nadie lo implementó con esa lógica; o la implementación fue tan compleja y rígida que cada ajuste cuesta un mundo. El resultado es siempre el mismo: facturas que se aprueban por correo, compras sin rastro de quién decidió qué, y contabilidad persiguiendo papeles.
La buena noticia es que ya no hace falta un ERP gigante para resolver eso. Hoy lo puedes armar tú, con control total sobre tus datos y tus reglas. En el ecosistema Microsoft tienes Approvals y Power Automate; también están n8n, Bizagi, Flowable o Bonita. Pero si me preguntas por una opción versátil, open source y que no te amarra a un proveedor, yo miraría Camunda: modelas el proceso, lo ejecutas y lo cambias sin rehacer todo de cero.
Te doy un ejemplo concreto. Defines tus usuarios y grupos: el que solicita una compra, el que la aprueba, el que recibe la factura y el que la contabiliza. El flujo arranca con la solicitud de compra, pasa por la aprobación (cada paso asignado a su usuario o grupo), sigue a facturación y cierra en contabilización, dejando trazado quién hizo qué, cuándo y con qué documento.
La trazabilidad no es un lujo de las grandes empresas: es una decisión que hoy puedes tomar tú. Empieza por un proceso, uno solo, y deja de perseguir papeles.