Primero te presentas.
Luego dudas.
Te vuelves a presentar.
Te agotas.
Piensas que es demasiado difĂcil.
Descansas.
Regresas.
Y sigues adelante.
Eso es lo que nadie ve.
La mayorĂa admira el cohete.
Pero muy pocos entienden el camino.
No ven las noches sin dormir.
No ven los fracasos.
No ven el cansancio.
No ven las veces que quisiste rendirte.
Solo ven el resultado final.
đ„ La diferencia entre los que triunfan y los que abandonan no estĂĄ en el talento.
EstĂĄ en la resistencia.
EstĂĄ en la disciplina.
EstĂĄ en la capacidad de volver una y otra vez, incluso cuando no tienes ganas.
El éxito no pertenece al mås inteligente.
Ni al mĂĄs preparado.
Ni al mĂĄs motivado.
El éxito pertenece a quien sigue avanzando cuando todo dentro de él le pide que se detenga.
đ„ Duda.
đ„ CĂĄnsate.
đ„ Descansa.
đ„ Regresa.
đ„ Sigue.
Pero no abandones.
Porque mientras muchos se rinden en la curva, unos pocos continĂșan.
Y esos pocos terminan despegando.
đ El Ă©xito no ocurre de la noche a la mañana.
Ocurre después de muchas noches en las que decidiste no rendirte.