Al principio, se siente bien.
Evitas conflictos.Haces felices a los demás.Te sientes aceptado.
Pero poco a poco, algo empieza a cambiar.
Dices “sí” cuando en realidad quieres decir “no”.Aceptas cosas que no te hacen sentir bien.Dejas de preguntarte qué es lo que tú realmente quieres.
Y con el tiempo… pierdes una parte de ti.
Aquí está la verdad:No importa cuánto lo intentes, nunca podrás complacer a todos.
Así que, en lugar de buscar la aprobación de los demás, intenta esto:
Toma decisiones basadas en lo que es importante para tiDi “no” cuando lo necesites (sin sentir culpa)Acepta que no todos te van a entender, y está bien
Tu vida es tuya.
Las personas correctas no necesitarán que finjas.
Solo sé tú mismo.