Durante mucho tiempo respeté al miedo. Creía que me protegía...
Ahora no le doy tanta importancia. Porque entiendo que a veces también nos puede frenar.
En la actualidad ya no hay leones de verdad de los que huir. Los creamos nosotros ( me refiero a las preocupaciones por las deudas, los prejuicios, las importancica de las opiniones ajenas)
La buena noticia es que como son creaciones de nuestra mente, las podemos modificar o disolver cuando querramos. Es una cuestión de desición.
Decidir cambiar el enfoque.
Decidir a que cosas le damos el poder en nuestro día a día.
Si no te animás a cambiar algo que no te gusta, lamento decirte que probablemente es porque te acostumbraste. Aceptas ese dolor porque lo conoces. Ya es un dolor cómodo. CHAN!
Y esa es la razón para no transformarlo.
En este caso, el miedo es protector de ese dolor crónico. ¿Lo habias pensado?
Me anino a decirte esto porque veo procesos de tranformaciones muy hermosos en muy poco tiempo. Crecimientos Increíbeles. Personas que se empiezan a auto valorar, que ya pueden sotener sus propios sueños, que arman equipos sólidos, liberan tiempo para ellas y su familia.
Es lindo porque los músculos de la cara se aflojan... Dejas de sufrir.
Y estamos hablando de 3,4... 6 meses.
Es verdad que puede ser incómodo el proceso, pero del otro lado está lo que verdaderamente te hace feliz.
¿Ese miedo, te está protegiendo, o es justamente lo que te está frenando en el camino a tu felicidad?