Si alguien te pregunta "¿a qué te dedicas?" y quisieras responder que tienes un negocio con tu máquina de tejer circular… ¿qué dirías?
¿Vendo mis tejidos? ¿Doy clases? ¿Hago encargos?
Muchas mujeres que tienen un talento real con sus manos se quedan bloqueadas justo aquí. No porque no sepan tejer. Sino porque no saben cómo convertir ese talento en una propuesta clara.
Y si no puedes explicarlo, es muy difícil venderlo.
¿Cómo definirías tú ahora mismo lo que haces o lo que te gustaría hacer?