- Crecimiento rápido: En solo diez años, Corona se convirtió en la cerveza más vendida de México. - Innovación en la botella: Fue pionera al usar la etiqueta serigrafiada, es decir, estampada directamente sobre el vidrio en lugar de papel, lo que le dio una identidad visual única y resistente. - Transparencia: A diferencia de otras marcas que usaban vidrio oscuro para proteger la cerveza, Corona apostó por la botella transparente para mostrar su color brillante, una decisión arriesgada que terminó siendo su rasgo más distintivo.