Nunca te detengas en tu avance, porque empezar siempre es lo más difícil. Y detenerte no es descansar… es rendirte. Sigue, incluso cuando cueste. El progreso ama la constancia, y el dinero respeta a quienes no se rinden.
No mires lo que está haciendo el otro, no te compares, más bien mira lo que estás haciendo tu. Sin queja y sin excusas aunque todos mienten, deja de mentirte a ti mismo y permite que la abundancia y fluides del Dinero llegue a ti.