No eres víctima…eres experto en excusas.
Te duele ver a otros avanzar porque en el fondo sabes que podrías…pero no lo haces.
Y eso pesa más que cualquier fracaso.
No estás perdiendo contra nadie…estás perdiendo contra la versión tuya que ya se rindió y ahora te controla.
Duele, ¿verdad?
Entonces deja de hablar…y demuéstralo.