es exceso de autoengaño.
El cerebro siempre encuentra excusas elegantespara no enfrentarse a su propia mediocridad.
Te dice que estás “cansado”,que “no es el momento”,que “ya llegará algo mejor”…
y tú le crees,porque la verdad incomoda más que la mentira bien contada.
La diferencia no está en quién puede…sino en quién deja de justificarse.
¿Te estás protegiendo… o te estás limitando?