Nacida en la pobreza extrema en 1883, su destino cambió tras ser abandonada en un orfanato de monjas en Aubazine al morir su madre. Fue allí donde aprendió a coser y donde nació su obsesión por la sencillez de los tonos blanco y negro. Su apodo, "Coco", proviene de sus breves días como cantante de cabaret.