Las historias mas que para identificarse con el personaje, creo, es para que el lector o espectador se compare. Para que mida con sus propias vivencias o valores las historias o reacciones de los personajes. En el arte en general (pintura, escultura, música, danza, etc) la representacion no necesariamente es objetiva, puede ser subjetiva, incluso abstracta. En el cine ocurre algo similar; se puede contar una historia narrativa, con acciones claras y definidas en las que el público puede sentir empatía o rechazo por el/los personajes (tipo Un tren llamado deseo, por ej.). O bien sentirse inmerso en historias y mundos oníricos, fantásticos, o bien de pánico o terror. Entonces pensar, como reaccionaria ante tal o cual situación. Siempre midiendo y comparando con los parámetros sociales y culturales de cada espectador.
Últimamente las películas se han vuelto demasiadas explicitas y dejan poco a la interpretación del espectador. La llegadas de las plataformas cinéfilas llegaron para entretener mas que para contar historias interesantes, mensajes en imágenes de artistas directores que plasmaron en el celuloide las mas bellas y terribles escenas que el mundo recuerda haber palpitado en sus ojos a media luz de las salas de cine.
Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia.