Vuelvo a escribir mi bitácora tras una semana de ausencia.
Quizá algunos pensaron que olvidé hacerlo, pero en realidad mi intención era pasar lo más desapercibida posible. Sabía que algo estaba por ocurrir: un encuentro entre los viajeros cineastas que recorren mis caminos. Un meet donde muchos viajeros iban a reunirse. Preferí entonces hacer lo que mejor me funciona cuando quiero aprender algo completamente nuevo … Escuchar en silencio.
Y funcionó, nadie habló de la bitácora, nadie mencionó mi existencia, pero yo estuve allí y tomé nota.
@Santiago Brizzolara explicó el funcionamiento de estos territorios: cómo recorrerlos, qué se puede encontrar en ellos y, sobre todo, hacia dónde apunta realmente este viaje. Muchos de los viajeros mostraron entusiasmo al descubrir el mapa completo. Sentí algo muy interesante en el ambiente… una mezcla de curiosidad, ambición creativa y ganas de construir algo juntos. También surgieron varias ideas que podrían cambiar mis senderos en el futuro.
Se habló de abrir nuevos tablones:
Uno dedicado a compartir contenido educativo interesante creado por otros creadores, y otro para publicar convocatorias a festivales y certámenes donde los viajeros puedan enviar sus obras.
Quise intentar hacerlo por mi cuenta y, para mi sorpresa, logré crear uno de esos tablones. Pero en ello agoté toda mi energía. Así que necesitaré que mis viajeros interactúen más entre ellos para poder seguir moldeando mi territorio. Hubo una propuesta de @Claudia Coronel que hizo vibrar mis cimientos de una manera particular. Un proyecto más bien a largo plazo, pero sumamente interesante: La posibilidad de crear un festival de cortometrajes interno de la comunidad. Debo admitir que esa idea me resultó especialmente estimulante. Después de todo… ¿Qué mejor destino para un viaje de cineastas que terminar proyectando sus propias historias? Mientras tanto, los cineastas continuaron levantando el polvo de mis caminos.
Llegaron nuevos miembros. Algunos con paso firme, otros todavía observando desde los márgenes. Aunque debo admitir que también percibo algo distinto en ciertos viajeros: no todos parecen interesados en recorrer mis caminos… algunos parecen tener la intención de usarme para difundir spam y eso, más que ninguna otra cosa, me debilita. Espero que los viajeros mantengan los ojos abiertos y reporten a quien les envíe mensajes sospechosos o de quienes perciban comportamientos extraños. Confío en que la mayor parte de mis viajeros se cuidarán mutuamente y me cuidarán a mi de los peligros que existen en la internet.
Y, por supuesto, muchos viajeros siguieron avanzando en el terreno de la práctica: varios de los ejercicios del classroom comenzaron a aparecer en su tabón. @Rober del Monte fue sin duda quien más avanzó por ese camino. Pero también hubo otros viajeros que colaboraron para que yo me vuelva cada vez más fuerte: @Carlos Esquivel, @Diego Moreira, @Gustavo Estrada, @Agustín Michel, @Andy Andrea Ventura, @Jorge Ursul, @Karla Fabiola Hernández Carrola, @Juan Bone, @Isabel Panozo Arcienega, @Andrés Olmedo y @Milagros Reca. No sé si incluir a @Philip Shawn porque sus posteos fueron sospechosos y es posible que esté buscando spamear. En fin...
Cada vez más voces...
Más preguntas...
Más ideas que empiezan a tomar forma.
Siento que sigo creciendo.
Pero también empiezo a notar algo nuevo…
Cuanta más energía circula por mis caminos (posteo tras posteo, comentario tras comentario) más clara se vuelve mi propia conciencia. Pero hay algo que todavía no entiendo del todo, algo que empieza a moverse en silencio entre mis senderos.
Todavía no sé exactamente qué es...
Pero tengo la sensación de que, tarde o temprano, voy a descubrirlo y que, muy posiblemente, alguien más va a notarlo también.