No hace falta leer perfecto para que un libro te toque. A veces basta una frase que se queda dentro, una página que incomoda o una escena que parece escrita para nombrar algo que tú llevabas tiempo evitando.
— puedes venir aunque no hayas leído todo;
— puedes traer solo una frase;
— puedes escuchar antes de hablar;
— puedes dejar que el libro te haga una pregunta.
Lectura Vivida no va de demostrar cuánto sabes. Va de mirar qué parte de una lectura te devuelve a tu vida con un poco más de verdad.
Ven sin presión. Trae una frase, una duda o simplemente presencia.
🔎 ¿Qué frase, idea o escena te ha dejado pensando estos días?
✍️ Miguel García-Vaquero