Tanto hablamos de resonancias, de conexiones y sincronicidades durante la última clase de PNL (y también en biodescodificación) que, por supuesto, en estos días voy por la vida topándome con situaciones, charlas, lecturas, que me lo recuerdan todo el tiempo. ❤️
Para que Walter no me diga que me voy de tema 😉 voy a poner en contexto:
Hicimos un ejercicio que nos invita al autoconocimiento y que nos lleva a profundizar en nosotros hasta llegar a la idea de "¡Quién soy?" Antes de ese nivel partimos desde nuestro entorno, por ej, un entorno de trabajo o de estudio, algo muy simple y descriptivo. Luego pasamos por las conductas: actividades que hacemos ahí. Subiendo al próximo nivel (es una pírámide) buscamos las capacidades y habilidades que necesitamos poner en práctica para ello. El siguiente nivel nos va adentrando más en el autoconocimiento y en el por qué hacemos lo que hacemos, es el nivel de los valores y creencias. Acá distinguimos eso que nos permite y nos motiva a hacer las cosas (o no hacerlas), eso que viene de nuestra programación y condicionamientos sociales (reflexionamos mucho en este punto). Esto nos conduce a la punta de la pirámide que es, como ya lo mencioné, la Identidad: quién soy yo, cuál es mi función en la vida... por ejemplo: soy una estudiante iacedora. La identidad emana de la trascendencia que es "el espacio interno que nos conecta con lo transpersonal, incluso con lo sublime o con la parte más profunda de nosotros mismos, eso que llamamos Esencia, Ser esencial, etc".
Lo que surgió en la charla en la sala privada haciendo este ejercicio fue que además de las enseñanzas que Walter nos transmite , también cada compañero tiene mucho para enseñar. Reflexionamos, entre otras cosas, sobre la idea de que no es casual o fruto del azar la compañera con quien nos toca hacer determinado ejercicio, siempre tenemos algo en común, algo que nos conecta desde lo "trascendental". Nos vemos en el otro, el otro nos muestra cuestiones de nosotros que también tenemos que sanar, recordar, reconocer... Somos uno, como dice la canción.
Les cuento que ayer buscando en la biblioteca de la comunidad encontré el libro "La ley del espejo" de Yushinori, lo descargué, lo empecé a leer y no pude parar hasta terminarlo. Imperdible y en total resonancia con lo que acabo de explicar. 😍
Para terminar y con amor les comparto un fragmento de un libro que empecé a leer hoy y que en breve agregaré a nuestra biblioteca porque me está pareciendo un joya para lo que nos convoca. El libro se titula "Comunicación no violenta"
"Jamás siento que recibo tanto como cuando aceptas algo de mí,
cuando comprendes la alegría que siento al dártelo.
Sabes que mi ofrecimiento no busca que estés en deuda conmigo,
sino vivir el amor que siento por ti.
Recibir con gracia quizá sea la mayor forma de dar.
No puedo separar una cosa de la otra.
Cuando tú me das algo, yo te doy el recibirlo.
Cuando tomas algo de mí, siento que soy yo quien recibe."
Canción de Ruth Bebermeyer titulada «Given To»