Aquí te cuento qué me ha tenido tan distraída...
Y creo que en otro post ya les había contado que, la semana pasada, estuve revisando lo que he construido para ayudar a tantas mujeres que sufren por amor.
Y me encontré con una verdad... No quiero solamente ayudar a soltar una relación sin futuro y ayudar a reconectar con el amor propio, sino que quiero es acompañar a que las mujeres ordenen su corazón y sus afectos, vuelvan a su centro y recuperen su coherencia para disfrutar de la paz y la libertad que quieren.
Esto implica procesos que buscan mayor profundidad e implican un mayor compromiso, pero quiero verdaderamente ayudar a la verdadera transformación del sufrimiento.
Además, me está invitando a crear nuevas cosas, reordenar lo que ya tengo e incluso decirle adiós a varios procesos.
Por eso, estoy súper concentrada, escuchando la Voluntad de Dios, mi propio corazón y las voces de las mujeres que he acompañado.
¿Te gustaría hacer parte de esta novedad que está emergiendo? Te leo 🥰