Ayer y hoy estuve en Bogotá para hacer algo de lo que más amo y disfruto hacer: encontrarme con mis amigas para "desatrasar cuaderno", escuchar nuestras experiencias, miedos y éxitos, y ayudarnos unas a otras.
Y es que tengo la FORTUNA (sí, con todas las letras porque es mi más grande tesoro) de tener amigas desde el colegio, en la universidad y en cada uno de los trabajos que he tenido.
¡Aprendo tanto de cada una!
Fueron en total 14 horas de conversación atenta, de miradas cómplices, de risas, de llanto y de muchos abrazos que realmente me llenan de vida y luz.
Yo, a mis amigas, les debo la vida y sé que el encuentro nos hace mejores mujeres para enfrentar los desafíos que cada una está viviendo.
¿Y cuál es tu tesoro? ¿Lo has cuidado o visitado en estos días?