Ocho meses sin poder ir a las reuniones mensuales porque realmente no me sobraba, vivíamos limitados.
Pero en diciembre me prometí ir a la posada, me comprometí a ir a recibir lo que nuestro presidente del club y todos los que colaboran con el hacen posible para nosotros.
Estoy infinitamente agradecida con Dios por darme el discernimiento de tomar esa decisión tan importante en mi vida que fue estar aquí.
El proceso de emprendedor a empresario cada día va tomando más forma.
Vivamos en sinergia constante ✨️🙌 Que Dios les bendiga 🙏