Tu valor no está en lo que posees
“Y luego dijo: «¡Tengan cuidado con toda clase de avaricia! La vida no se mide por cuánto tienen».”Lucas 12:15
Es fácil caer en la idea de que una mejor situación financiera equivale automáticamente a una mejor vida. Poco a poco, el éxito empieza a medirse por el patrimonio, los bienes o los logros acumulados.
Pero el valor de una persona no se encuentra en su balance financiero.
La avaricia es peligrosa porque nunca se satisface:
- Siempre quiere más.
- Siempre compara.
- Siempre encuentra algo que falta.
Y cuando eso ocurre, la paz queda condicionada a la siguiente meta, al siguiente ingreso o a la siguiente adquisición.
Jesús nos recuerda que la vida es más grande que las posesiones. El dinero puede mejorar circunstancias, pero no puede definir quién eres ni dar sentido a tu existencia.
En finanzas, es sano construir patrimonio, invertir y prosperar. Pero es igual de importante recordar que tu valor no aumenta cuando ganas más ni disminuye cuando tienes menos.
La verdadera riqueza incluye paz, propósito, relaciones y una identidad firme en Dios.
Abraham Fuga