Estoy impactada por esta noticia que salió en la prensa hace poco: En España ya hay más funcionarios que autónomos.
Y no, no es un dato más.
Es el reflejo de una cultura que premia la obediencia y penaliza la libertad.
Una sociedad donde el camino más aplaudido es el de estudiar, aprobar unas oposiciones y pasar los próximos 40 años cumpliendo órdenes a cambio de un sueldo “seguro”.
Aunque eso signifique apagar tus sueños. Anular tu creatividad. Y vivir con el alma anestesiada.
Lo llaman estabilidad. Pero muchas veces es solo miedo disfrazado de seguridad.
Y el miedo, cuando se institucionaliza, genera generaciones enteras de mentes domesticadas.
Mentes que no crean. Que no cuestionan. Que no se atreven.
Por eso emprender es un acto radical.
Y no me refiero solo a abrir un negocio. Me refiero a elegir tu propio camino. A decir: “esto no es suficiente para mí”.
A rechazar una vida impuesta, aunque duela. Aunque cueste.
Yo lo viví. Yo no emprendí por valentía. Emprendí por necesidad interna. Por coherencia. Por fuego.
Y aprendí que puedes tener la mejor idea de negocio, la gran oportunidad delante tuya, las mejores estrategias…
Pero si tu mente sigue condicionada por el miedo, el juicio o la escasez, no hay propósito que avance.
Y sé que tú estás en esta comunidad porque también lo sientes así.
Sabes que no basta con querer ser libre.
Tienes que desprogramar todo lo que dentro de ti prefiere una cárcel decorada antes que la incertidumbre de ser.
Por eso creé el Test de las 7 Creencias que Sabotean tu Abundancia (lo tienes disponible en Aula/Classroom)
No es un test cualquiera.
Es un espejo. Uno que incomoda. Pero saber la verdad puede liberarte.
Porque cuando tienes un propósito verdadero —no una moda, no una idea suelta, sino una misión interna—, la opción de conformarte desaparece.
Tú sabes de lo que hablo.
Sabes que no viniste a repetir un patrón. Que no puedes encajar en una estructura que te ahoga. Que no vas a elegir comodidad si eso implica traicionarte.
Aunque en el fondo lo entiendo.
Emprender en España es duro. Muy duro.
Trabas administrativas, presión fiscal, incertidumbre constante…
Y un sistema que no solo no apoya al emprendedor, sino que muchas veces lo castiga.
Así que no me extraña que mucha gente elija el camino de la seguridad, del “sueldo estable”.
Sobre todo si ha crecido escuchando frases como:
💬 “Estudia mucho y consigue un empleo fijo.”
💬 “No te la juegues.”
💬 “Haz una oposición y tendrás la vida resuelta.”
Y sí, los datos son escalofriantes:
✅ En solo seis años, España ha sumado casi medio millón de empleados públicos.
✅ En ese mismo tiempo, los autónomos han crecido apenas 70.000… y la mayoría, sin empleados.
✅ Mientras, más de 50.000 pequeñas empresas y empleadores han desaparecido desde 2019.
Los números no mienten. Es más, nos dicen el rumbo que llevamos.
¿Vas a dejarte llevar por la corriente o eres parte de la resistencia?