Si dices 'I need clean the room' en lugar de 'I need to clean the room', tu cliente o tu jefe te va a entender perfectamente el 99% de las veces. No dejes que el miedo a cometer un pequeño error gramatical te quite la oportunidad de hablar y cobrar lo que vale tu trabajo. ¡La confianza se construye hablando flojito y cooperando!