Lo más común es que estés viendo alguna de estas señales sin saberlo. ✍Error #1: Hacer pruebas largas sin contrato ni pago. Te piden transcribir un video, redactar un resumen, llenar un formulario… y cuando terminas, silencio. Nadie responde, nadie paga, nadie da seguimiento. 👌La solución: una prueba legítima dura máximo 15 minutos y tiene un propósito claro. Si te piden trabajo por adelantado, por horas o por días, para. Eso no es una prueba, es trabajo gratis disfrazado de oportunidad. ✍Error #2: Confiar en ofertas que suenan demasiado perfectas pero son vagas. "Solo necesitas internet, ser responsable y estar disponible." Sin descripción real del rol, sin claridad en el pago, sin proceso formal. 👌La solución: antes de aplicar, busca el nombre de la empresa en Google con la palabra "estafa" u "opiniones". Verifica que tenga página web, perfil activo en LinkedIn y publicaciones recientes en redes. Si no aparece en ningún lado, no existe. ✍Error #3: No saber cómo validar si una oferta es real en 60 segundos. La mayoría aplica con ilusión sin hacer ninguna pregunta. Y así es como caen. 👌La solución: antes de enviar cualquier documento o hacer cualquier prueba, manda esta frase por la plataforma: "Hola, gracias por compartir esta oportunidad. Antes de avanzar, ¿podrías confirmarme si esta vacante tiene contrato formal dentro de la plataforma o si hay algún enlace oficial con información de la empresa y su proceso de contratación?" Los reclutadores reales responden con calma y claridad. Los falsos desaparecen o se molestan. Así de simple.