@Ainhoa Lombardero Hernández ahí está la clave 👆 madres divorciadas es mucho más concreto y ya es un muy buen punto de partida. Ahora imagina a una sola de esas madres. Por ejemplo: María, 38 años, acaba de divorciarse hace 6 meses. Tiene dos hijos, trabaja, y por fuera parece que lo lleva bien, pero por dentro siente que perdió el control de su vida y no sabe quién es sin su matrimonio. Quiere recuperar su paz mental, sentirse segura de nuevo y tomar decisiones sin miedo. Esa es tu avatar. Una persona real, con una situación concreta, un dolor específico y un deseo claro. Cuando le hablas a María, todas las demás madres divorciadas que se sienten así van a sentir que también les estás hablando a ellas 🎯